lunes, 4 de noviembre de 2013

UNA HISTORIA CUALQUIERA

La vi un día de primavera
En una calle cualquiera;
Ella no entendía de estaciones,
Tampoco ya de corazones;
Y aunque le pagaban por sexo
La verdad es que odiaba cada beso.

Me interesé por su historia,
No entendía el porqué de esa vida;
Me dijo que era una vida complicada,
Que nadie le había dado nunca nada.
“¿Qué coño puedo hacer por ti?”,
“Lo mejor: olvidarte de mí”.

Le invité a un café,
Eso que nunca nadie debió hacer,
Hablamos de muchas cosas
Y nos reímos de casi todas,
Pero sus ojos reflejaban la tristeza
De cuando el abismo te besa.

Después de cerca de una hora
Tuve que dejarla otra vez sola,
Me dijo que no podíamos vernos más,
Que ojalá me hubiese visto años atrás;
Y aunque quise decirle “ven”,
Ahora sólo espero que esté bien.

-Alberto P.M.- Barcelona, Octubre de 2013
“...la vi en un bar de aquellos que frecuenta...”

No hay comentarios:

Publicar un comentario