He visto como gasta más de diez billetes
en balas de hormigón,
en todas las tormentas en las que no llueve,
en torres de almidón,
y siempre pienso que es como una especie
de oasis del Yukón,
de terma que calienta en vena donde el frío duele.
He visto su mirada más de cien mil veces
y siempre espeto un "No",
pero su ausencia, la puta, crece con creces,
cual nube de algodón,
y lastra mis brazos, se lleva mi voz,
y mueve mis manos, mis pies se hacen peces,
resbalan, retumban, la tierra es prisión,
y el cielo está lejos, mi vuelo padece
de verse y no verse y decirse adiós.
No he probado en esta vida algo que solo se bebe
en el Mar de la Resaca, en el linde de un cañón,
pero sé que tiene algo que te vence y recrudece,
y te lleva más allá, y te hace ser actor
de un papel sin ton ni son,
sin pisadas que hacen huella, y te vuelves
un donnadie que no sale de un butrón.
---Alberto P.M.---
Barcelona. 29/4/2016.
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sábado, 14 de mayo de 2016
viernes, 6 de mayo de 2016
NOCHE DE PONIENTE
La luz de la ciudad se apaga lentamente;
Las risas de los pobres se van con el poniente;
La turba y la quietud se mueren por ausentes;
Los gatos y los perros se citan tras la muerte.
Calamento en los ojos, melisa en las manos;
Trasteros con charcos, hay fuentes de barro;
Tu puerta, mi puerta, y nosotros sentados;
Tus ojos, tus manos, tus labios cerrados.
Y firmo debajo de donde no hay nada,
y siento algo raro, y me entran arcadas.
La impotencia es la ciencia de las batallas;
La inocencia es la puerta de los canallas.
Le robo un beso a la luna de abril;
Los guiños de ojos no son para mí.
No quiero ver nada, tampoco oír.
Me ahogo en desgana, me mata sentir.
-------Alberto P.M.--------
Barcelona. 13/4/2016 (noche).
Las risas de los pobres se van con el poniente;
La turba y la quietud se mueren por ausentes;
Los gatos y los perros se citan tras la muerte.
Calamento en los ojos, melisa en las manos;
Trasteros con charcos, hay fuentes de barro;
Tu puerta, mi puerta, y nosotros sentados;
Tus ojos, tus manos, tus labios cerrados.
Y firmo debajo de donde no hay nada,
y siento algo raro, y me entran arcadas.
La impotencia es la ciencia de las batallas;
La inocencia es la puerta de los canallas.
Le robo un beso a la luna de abril;
Los guiños de ojos no son para mí.
No quiero ver nada, tampoco oír.
Me ahogo en desgana, me mata sentir.
-------Alberto P.M.--------
Barcelona. 13/4/2016 (noche).
miércoles, 27 de abril de 2016
EMBARRADO
Me cago en la vida
que alientan y abonan
las tardes de risas,
las noches sin prisas.
Me bajo a la esquina
que ahora me adorna,
me falta propina,
me sobran las normas.
Me duelen las tripas
al sangrar mis adentros;
me duelen las risas,
no saber convencernos.
Me angustian los días,
y también son las noches;
y no hay aspirina
para apagar mis temores.
Me veo embarrado,
me bebo los charcos.
---Alberto P.M.---
BCN. Primavera de 2016.
que alientan y abonan
las tardes de risas,
las noches sin prisas.
Me bajo a la esquina
que ahora me adorna,
me falta propina,
me sobran las normas.
Me duelen las tripas
al sangrar mis adentros;
me duelen las risas,
no saber convencernos.
Me angustian los días,
y también son las noches;
y no hay aspirina
para apagar mis temores.
Me veo embarrado,
me bebo los charcos.
---Alberto P.M.---
BCN. Primavera de 2016.
martes, 13 de mayo de 2014
SOLEMNE POESÍA
Me desvisto porque visto con solemne poesía,
Que me cubre todo el cuerpo de sonora romería,
Para decirte que te quiero sin que te suene a mentira,
Para que digas lo mismo y me cambie hoy la vida.
Te regalo una charanga de mi Barna al Mar Menor
Que te diga lo que tengo mientras mata tu razón,
Que te deje sin palabras y te cubra de ese amor
Que encaprichan tus mañanas, que te gana el corazón.
Me deshago de los trazos que dibujas con tu voz,
Que parecen hacer huellas que me baten percusión,
Pues no quiero saber nada de que tengas el control,
De caricias que se escapan, de emociones sin calor.
Te engalano una plaza o si quieres un rincón
Donde vuela nuestra cama, donde somos tú y yo,
Donde todas las miradas tienen el mismo color
Y las noches se acaban cuando queremos los dos.
---Alberto P.M.--- Barcelona. Primavera de 2014.
“...y me pregunto si he perdido el tiempo..."
Que me cubre todo el cuerpo de sonora romería,
Para decirte que te quiero sin que te suene a mentira,
Para que digas lo mismo y me cambie hoy la vida.
Te regalo una charanga de mi Barna al Mar Menor
Que te diga lo que tengo mientras mata tu razón,
Que te deje sin palabras y te cubra de ese amor
Que encaprichan tus mañanas, que te gana el corazón.
Me deshago de los trazos que dibujas con tu voz,
Que parecen hacer huellas que me baten percusión,
Pues no quiero saber nada de que tengas el control,
De caricias que se escapan, de emociones sin calor.
Te engalano una plaza o si quieres un rincón
Donde vuela nuestra cama, donde somos tú y yo,
Donde todas las miradas tienen el mismo color
Y las noches se acaban cuando queremos los dos.
---Alberto P.M.--- Barcelona. Primavera de 2014.
“...y me pregunto si he perdido el tiempo..."
martes, 22 de abril de 2014
REFLEXIÓN EN PROSA: "¿DEMASIADAS CHICAS O SÓLO UNA?"
Hace unas semanas, una amiga me dijo que mi problema (o uno de ellos) era que conocía a demasiadas chicas a la vez. Me sorprendió mucho porque me lo dijo ella, simplemente ella, y no lo esperaba, y porque, entre otras cosas, nunca había reparado en ello. ¿Y si fuera verdad? Pues no lo sé, pero sí sé que esa frase se quedo grabada en mi cabeza. Ya sé que la frase es una 'tontería', pero a mí me llegó mucho, en parte porque me lo dijo ella, aunque tampoco sé muy bien por qué. Como inciso, decir que de ella recuerdo cosas que me dijo hace más de un año, así que qué os voy a contar...
En todo caso, ¿sabéis que contesté a esa frase? No, claro, no os lo he contado. Pues, con mi estilo habitual, le vine a decir que eso era culpa suya, que si hubiese podido avanzar con ella (es un tema complejo -de terceras personas, distancias geográficas...-) no buscaría nada en nadie. Fue un logro el ser capaz de ahorrarme la mítica ¿gilipollez? de: “estoy luchando contra el hecho de hacer la mujer más feliz del mundo”. No sé, quizá pueda hacerlo, pero... (bueno, hay que tratar de no venderse mucho con las mujeres, que ya se darán cuenta de lo que hay en ti). Pero a lo que voy: a día de hoy, aún no sé bien qué de broma (y qué de realidad) había en aquella respuesta que le di. Lo que puedo decir es que no tengo fuerzas para decirle que pienso constantemente en cosas que ella me dijo, en sus cosas, en ella. Pienso en si estará bien, si puedo hacer algo por ella (sin regalitos, por supuesto) o si ya lo he dado todo, si es mejor irme o quedarme... No pienso en si la quiero o no, o en si me gusta o no, porque eso ya lo sé, y ella también (me gusta ser comunicativo, qué le voy a hacer...). Vamos, que simplemente es esa persona (mi persona) en la que uno (yo) piensa justo antes y después de dormir. Pero quizá os preguntéis por qué le puede decir que la quiero y no que pienso en ella constantemente. No sé, quizá el “te quiero” denota un amor genérico, incluso bien llevado y bueno, y un “pienso a cada hora en ti” suena más hardcore, más a desesperación quizá...
El caso es que me da miedo (yo, como ella, aunque quizá no lo sepa, tengo mis miedos) decírselo porque no quiero estropear lo nuestro (que a su manera es bonito) y, como digo, por no parecer demasiado gilipollas o desesperado, y más sabiendo que ella no puede avanzar conmigo, que no puede darme lo que pido (ya digo que es un tema complejo, igual que ella también lo es). Así que yo voy lidiando con ese sentimiento tan único y especial (para mí) que tengo hacia ella. Es curioso: no quiero casarme con ella, sólo avanzar, dejarnos llevar y ver qué pasa (aunque sé que no es posible), pero es con la única chica con la que quizá osaría comprometerme mañana. Pero además de este sentimiento difícil de llevar (por todo el contexto), de su complejidad y 'bipolaridad' (yo también sé de esto...), tengo una duda. Y la duda es que no sé si la veo más como una hermana pequeña o como una potencial chica de mi vida. No sé si pesa más mi amor hacia ella o lo que me gusta/atrae ella. Es que a mí, que me considero un tanto egoísta para las relaciones con chicas, me sale un venazo paternalista con ella que no veas...
Y así, tratándola como a una hermana pequeña o como una chica a la que 'conquistar', pasan los días y se acumulan conversaciones. Nosotros, que llevamos con madurez la situación, hablamos regularmente (y aún nos aguantamos...) y nos reímos, discutimos (no mucho, pero bueno...), bromeamos, nos vacilamos, nos contamos nuestras cosas,.. Digamos que es agradable, inspirador, pero a veces me causa hastío (por la situación) e impotencia (no sexual). En fin, ¿qué os puede decir un tío que le ha escrito cartas virtuales (simplemente porque me apetecía hacerlo) de hasta 7 páginas (y que ella leyó gentilmente, así que gracias Srta.) y un montón de poesías y canciones (que generalmente no le he pasado)?
Os aseguro que había empezado a escribir esto con la idea de hablar de mis relaciones con chicas (en general), y he acabado hablando sólo de ella... Sí, puede que todo sea más sencillo, pero por una vez (sí, sólo me ha pasado con ella), ni mi corazón ni mi cabeza aciertan para decirme qué camino hay que seguir. Y ahora recuerdo a una amiga que me dijo (varias veces) que no pensara tanto y que sintiera más. Un gran consejo, sí, ¿pero qué se supone que hago yo ahora? Sí, el corazón me dice mucho, pero no me muestra el camino...
Y volviendo al principio del cuento, a ella (a la chica de la que os hablo), le diría: “creo que me siento menos culpable de esto, de nuestra situación, de mi no saber qué hacer, cuando conozco a una chica nueva, cuando estoy con otra. Ya ves, puede que no sea lo que realmente quiero, lo que me consiga llenar, pero es algo, algo que me permite ser feliz”. Pero no se lo diré, porque hay que ser honesto, pero a veces duele serlo y a veces es mejor (para ambos) que la otra persona viva en cierta ignorancia. Aunque, yo que soy muy comunicativo y directo, no acabo de creerme ni lo que digo. Encima, vienen a mí unas palabras de Kutxi Romero: “cuando hay algo que decir, no se puede uno callar, porque callar es morir”.
Pues nada, así estamos (y así os lo he contado).
---Alberto P.M.---
En tierras catalanas, a un día para Sant Jordi...
En todo caso, ¿sabéis que contesté a esa frase? No, claro, no os lo he contado. Pues, con mi estilo habitual, le vine a decir que eso era culpa suya, que si hubiese podido avanzar con ella (es un tema complejo -de terceras personas, distancias geográficas...-) no buscaría nada en nadie. Fue un logro el ser capaz de ahorrarme la mítica ¿gilipollez? de: “estoy luchando contra el hecho de hacer la mujer más feliz del mundo”. No sé, quizá pueda hacerlo, pero... (bueno, hay que tratar de no venderse mucho con las mujeres, que ya se darán cuenta de lo que hay en ti). Pero a lo que voy: a día de hoy, aún no sé bien qué de broma (y qué de realidad) había en aquella respuesta que le di. Lo que puedo decir es que no tengo fuerzas para decirle que pienso constantemente en cosas que ella me dijo, en sus cosas, en ella. Pienso en si estará bien, si puedo hacer algo por ella (sin regalitos, por supuesto) o si ya lo he dado todo, si es mejor irme o quedarme... No pienso en si la quiero o no, o en si me gusta o no, porque eso ya lo sé, y ella también (me gusta ser comunicativo, qué le voy a hacer...). Vamos, que simplemente es esa persona (mi persona) en la que uno (yo) piensa justo antes y después de dormir. Pero quizá os preguntéis por qué le puede decir que la quiero y no que pienso en ella constantemente. No sé, quizá el “te quiero” denota un amor genérico, incluso bien llevado y bueno, y un “pienso a cada hora en ti” suena más hardcore, más a desesperación quizá...
El caso es que me da miedo (yo, como ella, aunque quizá no lo sepa, tengo mis miedos) decírselo porque no quiero estropear lo nuestro (que a su manera es bonito) y, como digo, por no parecer demasiado gilipollas o desesperado, y más sabiendo que ella no puede avanzar conmigo, que no puede darme lo que pido (ya digo que es un tema complejo, igual que ella también lo es). Así que yo voy lidiando con ese sentimiento tan único y especial (para mí) que tengo hacia ella. Es curioso: no quiero casarme con ella, sólo avanzar, dejarnos llevar y ver qué pasa (aunque sé que no es posible), pero es con la única chica con la que quizá osaría comprometerme mañana. Pero además de este sentimiento difícil de llevar (por todo el contexto), de su complejidad y 'bipolaridad' (yo también sé de esto...), tengo una duda. Y la duda es que no sé si la veo más como una hermana pequeña o como una potencial chica de mi vida. No sé si pesa más mi amor hacia ella o lo que me gusta/atrae ella. Es que a mí, que me considero un tanto egoísta para las relaciones con chicas, me sale un venazo paternalista con ella que no veas...
Y así, tratándola como a una hermana pequeña o como una chica a la que 'conquistar', pasan los días y se acumulan conversaciones. Nosotros, que llevamos con madurez la situación, hablamos regularmente (y aún nos aguantamos...) y nos reímos, discutimos (no mucho, pero bueno...), bromeamos, nos vacilamos, nos contamos nuestras cosas,.. Digamos que es agradable, inspirador, pero a veces me causa hastío (por la situación) e impotencia (no sexual). En fin, ¿qué os puede decir un tío que le ha escrito cartas virtuales (simplemente porque me apetecía hacerlo) de hasta 7 páginas (y que ella leyó gentilmente, así que gracias Srta.) y un montón de poesías y canciones (que generalmente no le he pasado)?
Os aseguro que había empezado a escribir esto con la idea de hablar de mis relaciones con chicas (en general), y he acabado hablando sólo de ella... Sí, puede que todo sea más sencillo, pero por una vez (sí, sólo me ha pasado con ella), ni mi corazón ni mi cabeza aciertan para decirme qué camino hay que seguir. Y ahora recuerdo a una amiga que me dijo (varias veces) que no pensara tanto y que sintiera más. Un gran consejo, sí, ¿pero qué se supone que hago yo ahora? Sí, el corazón me dice mucho, pero no me muestra el camino...
Y volviendo al principio del cuento, a ella (a la chica de la que os hablo), le diría: “creo que me siento menos culpable de esto, de nuestra situación, de mi no saber qué hacer, cuando conozco a una chica nueva, cuando estoy con otra. Ya ves, puede que no sea lo que realmente quiero, lo que me consiga llenar, pero es algo, algo que me permite ser feliz”. Pero no se lo diré, porque hay que ser honesto, pero a veces duele serlo y a veces es mejor (para ambos) que la otra persona viva en cierta ignorancia. Aunque, yo que soy muy comunicativo y directo, no acabo de creerme ni lo que digo. Encima, vienen a mí unas palabras de Kutxi Romero: “cuando hay algo que decir, no se puede uno callar, porque callar es morir”.
Pues nada, así estamos (y así os lo he contado).
---Alberto P.M.---
En tierras catalanas, a un día para Sant Jordi...
sábado, 19 de abril de 2014
OTRO AMANECER
La luz del Sol de otro amanecer
Me brindará, sirviéndome de trajes,
Un despertar que anuncie mi desastre
Y deje amor que no sabe querer,
Que no enciende nada nuevo
Y apaga a veces todos los versos.
Y yo, muy hastiado de pastar
Entre yeguas que no buscan
Más que dejar grilletes que asustan,
Me iré a cavar mi propia tumba.
Volveré, queriéndote de lejos,
A achicar el agua que hace espejos
Y que un día anegó todos los besos,
Y cansado de volar sin alas ni motor,
Dejando muy atrás tu arcoíris de color,
Me perderé entre mis setos.
Y tú, cansada de un trotar
Con cascos, barros y en redil,
Buscando el momento de partir,
No llegarás nunca hasta aquí.
---Alberto P.M.--- Barcelona. Abril de 2013.
Me brindará, sirviéndome de trajes,
Un despertar que anuncie mi desastre
Y deje amor que no sabe querer,
Que no enciende nada nuevo
Y apaga a veces todos los versos.
Y yo, muy hastiado de pastar
Entre yeguas que no buscan
Más que dejar grilletes que asustan,
Me iré a cavar mi propia tumba.
Volveré, queriéndote de lejos,
A achicar el agua que hace espejos
Y que un día anegó todos los besos,
Y cansado de volar sin alas ni motor,
Dejando muy atrás tu arcoíris de color,
Me perderé entre mis setos.
Y tú, cansada de un trotar
Con cascos, barros y en redil,
Buscando el momento de partir,
No llegarás nunca hasta aquí.
---Alberto P.M.--- Barcelona. Abril de 2013.
martes, 1 de abril de 2014
REFLEXIÓN EN PROSA: ¿BORDE O EMPALAGOSO?
Una de las cosas que un hombre aprende durante su vida es la dificultad que hay entre navegar sin ser borde ni empalagoso con las mujeres. Tengo claro que hay un punto medio, un punto perfecto, como en casi todo, ¿pero dónde está ese punto? Pues depende claro, depende del hombre (no soy partidario de perder la esencia propia por una mujer, sí amoldarse a ella y auto-superarse) y depende de la mujer... Depende de la mujer por dos razones (y quizá alguna más): 1- El error de creer que lo que te sirvió (las bromas, el romanticismo, la caballerosidad, el cabronismo...) para ligarte a X chica te servirá con otra (Y). 2- Una chica (X) y otra (X) no compartirán el mismo margen entre el “es un borde” y “es un empalagoso”. 3- Lo que te sirvió ayer con la chica que sea (llamémosla otra vez X) no tiene porqué servirte hoy... Supongo que la gracia está en ir poco a poco averiguándolo, e incluso comunicarlo. A propósito de esto, a mí me gusta ser comunicativo porque creo que una mujer tiene derecho a saber tus intenciones y tus sentimientos... Ahora bien, puedes dar con una chica que te diga algo como: “vas de listo diciéndome cómo me siento” (caso real y propio). Y entonces, ¿qué? Pues nada, sólo que game over [risas].
---Alberto P.M.--- Barcelona, 1/4/2014.
---Alberto P.M.--- Barcelona, 1/4/2014.
lunes, 13 de enero de 2014
MUY DESPACIO
Me acerco muy despacio,
Y le pregunto si es de abril
O si más bien de mayo,
Que no vi nunca un jardín
Tan bien floreado.
Paseamos un buen rato
Entre faroles urbanos,
Entre borrachos viandantes
Y bajo una luna brillante.
Me acerco muy despacio
Para perderme en sus labios,
Y me aparta con la mano,
Me habla de un novio.
Voy y cambio de tema,
Que no quiero saber nada
De dragones y princesas,
De sus otras madrugadas.
Me acerco despacio
Y la busco en sus labios,
Se suceden los besos,
Y nos gana el deseo.
Ella se va con el día,
Yo busco a la luna, y me dice
Que se ha ido mi amiga,
Que si me vende una vida,
Y yo le digo que no,
Que no me importa si brilla,
Que no me hable de estrellas,
Que yo prefiero sus pecas.
Y se acerca ya el Sol,
Y me pregunta por ella,
Que si a ver si la llamo
Para juntar nuestras manos,
Que si la quiero a morir,
Y yo ni hablo, me callo,
Pues sólo quiero dormir.
---Alberto PM--- Barcelona, 11/1/2014
“...lo probé todo para sentirme bien...”
Y le pregunto si es de abril
O si más bien de mayo,
Que no vi nunca un jardín
Tan bien floreado.
Paseamos un buen rato
Entre faroles urbanos,
Entre borrachos viandantes
Y bajo una luna brillante.
Me acerco muy despacio
Para perderme en sus labios,
Y me aparta con la mano,
Me habla de un novio.
Voy y cambio de tema,
Que no quiero saber nada
De dragones y princesas,
De sus otras madrugadas.
Me acerco despacio
Y la busco en sus labios,
Se suceden los besos,
Y nos gana el deseo.
Ella se va con el día,
Yo busco a la luna, y me dice
Que se ha ido mi amiga,
Que si me vende una vida,
Y yo le digo que no,
Que no me importa si brilla,
Que no me hable de estrellas,
Que yo prefiero sus pecas.
Y se acerca ya el Sol,
Y me pregunta por ella,
Que si a ver si la llamo
Para juntar nuestras manos,
Que si la quiero a morir,
Y yo ni hablo, me callo,
Pues sólo quiero dormir.
---Alberto PM--- Barcelona, 11/1/2014
“...lo probé todo para sentirme bien...”
martes, 7 de enero de 2014
ESPARTO DE ABRIL
Te vienes tan sola cuando no puedo amarte
Para bailarme las coplas que no sé cantarte,
Y mientras palomas al vuelo graznan libertad
Yo a cada paso me digo: “aquí quiero estar”.
Me meto en tu bolso, cual fiel carruaje;
No quiero perderme en un vestido de encaje
Hecho de dudas futuras, de buscar nuevos besos,
Porque, amiga, yo prefiero tus huesos.
Y entre algodones que inundo en formol
Me duermo muy bien, no molesta ni el Sol,
Pero te escribo y te digo que te quiero aquí,
Que me cantes, me bailes y me hables de ti,
Para trenzar el invierno con esparto de abril.
En tu barrio ya es hoy, en el mío es ayer,
Porque me cambias los besos y me sabes querer,
Y en todos los días que me echo a perder,
Me buscas, me encuentras y no quiero volver.
Me quedo contigo y te desnudo a soplidos,
Te pierdes conmigo y se acompasan latidos,
Porque nosotros sabemos lo que es el amor
Mientras el resto del mundo va buscando calor.
Y entre algodones que inundo en formol
Me duermo muy bien, no molesta ni el Sol,
Pero te escribo y te digo que te quiero aquí,
Que me cantes, me bailes y me hables de ti,
Para trenzar el invierno con esparto de abril.
---Alberto PM--- Barcelona, 4 de enero de 2014.
“...tuviste una oportunidad, y la supiste aprovechar...”
Para bailarme las coplas que no sé cantarte,
Y mientras palomas al vuelo graznan libertad
Yo a cada paso me digo: “aquí quiero estar”.
Me meto en tu bolso, cual fiel carruaje;
No quiero perderme en un vestido de encaje
Hecho de dudas futuras, de buscar nuevos besos,
Porque, amiga, yo prefiero tus huesos.
Y entre algodones que inundo en formol
Me duermo muy bien, no molesta ni el Sol,
Pero te escribo y te digo que te quiero aquí,
Que me cantes, me bailes y me hables de ti,
Para trenzar el invierno con esparto de abril.
En tu barrio ya es hoy, en el mío es ayer,
Porque me cambias los besos y me sabes querer,
Y en todos los días que me echo a perder,
Me buscas, me encuentras y no quiero volver.
Me quedo contigo y te desnudo a soplidos,
Te pierdes conmigo y se acompasan latidos,
Porque nosotros sabemos lo que es el amor
Mientras el resto del mundo va buscando calor.
Y entre algodones que inundo en formol
Me duermo muy bien, no molesta ni el Sol,
Pero te escribo y te digo que te quiero aquí,
Que me cantes, me bailes y me hables de ti,
Para trenzar el invierno con esparto de abril.
---Alberto PM--- Barcelona, 4 de enero de 2014.
“...tuviste una oportunidad, y la supiste aprovechar...”
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