Qué sabrán los gremios
de todos sus premios;
no quisieron existir.
Qué sabrán los años
de todos mis daños;
ya se fueron a dormir.
Qué sabrás, amiga,
de cada corrida;
solo pueden ser así.
Qué sabrá la vida
de la poesía;
aún me queda por vivir.
---Alberto P.M.---
Barcelona. 27-10-2016.