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jueves, 30 de octubre de 2014

EL PASO "LA MUCHACHA"

En el pueblo de Vilviestre,
donde reina el fiel pinar,
cuentan casi desde siempre
una historia singular.

Mucha debe ser la gente
que conoce la verdad
de esa historia tan latente
y patente en el lugar.

En el monte de Vilviestre,
hace algunos siglos ya,
hubo días que una gente
estuvo allí para talar;

gente de leña y de sierra,
de veredas y carretas,
de los que pocos ya quedan
y que los pinos recuerdan.

Relevó la noche al día
en la zona de El Sotón,
y, de entre todos, una niña,
entre pinos, se perdió.

Cuentan que de madrugada
la buscaron sin cesar,
pero no encontraron nada
hasta ver el sol llegar.

El cuerpo de la niña,
que los mastines guardaban,
yacía sin tener vida
y con piel ensangrentada.

Dicen que fueron los lobos,
aunque la historia no habla,
que entre peñas y recodos
separaron cuerpo y alma.

La zona de dicho espanto
nunca ha sido olvidada,
y todos la han ido llamando
el Paso "La Muchacha".

---Alberto P.M.--- Á.M. de BCN. 27/10/2014.

martes, 11 de marzo de 2014

GUARDO LADRIDOS

Me sobran las palabras, me bastan carcajadas,
Me falta compartir contigo madrugadas,
Y me duele ser tan fiel a quererte tan mal,
Me duele la distancia, me duele el no quedar,
Y todos los instantes que dejamos escapar.

Me importa muy poco perderme en mi verdad,
Encontrarme tus palabras, buscarte una vez más,
Ahogarme en los latidos que sudan soledad,
Sentirme como un niño que no pudo jugar,
Que al hablar contigo me vuelvo a embriagar.

Aún guardo los ladridos, mordeduras y cariños
Que tiran aún los muros de lo que nunca fuimos,
Y aún llevo tu risa, tu esencia, tu acento, tu voz,
¿Qué quieres que haga si van con mi corazón?

Sé que me quieres, me lo gritan tus silencios,
Sé que hoy no puedes, me lo va diciendo el viento;
Te escribo porque quiero, quiero porque te quiero,
Te pierdo si me pierdo, te busco porque aún puedo.

También sé que este amor es más de una cosa;
Es más de que una noche, es más que una rosa,
Es todo lo que soy, es todo lo que vendo,
Es eso que me das, son todos mis recuerdos.

Aún guardo los ladridos, mordeduras y cariños
Que tiran aún los muros de lo que nunca fuimos,
Y aún llevo tu risa, tu esencia, tu acento, tu voz,
¿Qué quieres que haga si van con mi corazón?

---Alberto PM--- Barcelona, 5-6 de Marzo de 2014.
"...porque a tu lado yo me quedaré, me quedaré..."

lunes, 3 de marzo de 2014

ESCRITO EN PROSA: "NIÑOS, FÚTBOL, FELICIDAD"

Ayer a mediodía -serían las 14:17h aproximadamente- iba yo por una calle de Barcelona (con pasos firmes y absorto en mis cosas, como casi siempre jajaja)... Lucía el Sol, una fina brisa cimbreaba los duros y tersos pelillos de mi barba de tres meses, y cantaban -a capella- coches y motos... Y sí, yo ya tenía hambre. En esto, me crucé con un chaval que tendría más o menos mi edad (vamos, le faltarían unos 8 días para cumplir 21 añazos), justo al encontrarme con dos niños que serían ya pre-adolescentes (o casi). En un gesto más propio de Godzilla o King Kong que de un pre-adolescente, uno de los chicos cimbreó con fuerza el tronco de un árbol (para más señas, creo que era una ¿falsa? acacia de esas que ornamentan mi esplendorosa ciudad natal). En esto, me di cuenta que había un balón de fútbol anclado entre el ramaje del susodicho árbol... y el prepúber no podía bajarlo de ahí. Pues el chaval -el de mi edad- pasó de largo... Y yo también. ¿Pero sabéis?, me dije: “¿qué haces?”, me di la vuelta y les ofrecí mi ayuda. Ellos la aceptaron, vapuleé un poco el árbol y la pelota cayó enseguida... Un puto gesto, una puta tontería... Pero qué fácil es dar mucho con tan poco, y qué poco lo hacemos (me incluyo, porque, para empezar, no me gusta dar lecciones a nadie y menos sobre lo que carezco). Qué fácil es hacer sonreír a alguien, que fácil es hacer un mundo mejor. Lo que yo sentí con ese “muchas gracias” y esa mueca de felicidad -y como si yo fuera un semidiós- al ver al chaval fue brutal... Y no, no fue por tener la aprobación de otro (de eso no entiendo mucho), fue por la magia de la solidaridad, de la gratitud... Coño, se supone que somos la especie más desarrollada (al menos intelectualmente) del planeta... y qué poco lo demostramos.

---Alberto PM--- Barcelona, 3/3/2014
"Ayúdame y te habré ayudado..."

lunes, 27 de enero de 2014

A TIENTAS

Háblame de todos tus sueños,
Y también de tus recuerdos,
De los malos y los buenos,
Y cuéntame cosas de esa niña
Que tú aún podrás recordar:
Qué la hacía llorar de alegría,
Por quién aprendió a añorar.

Y mientras tú me cuentas
Todo lo que quiero escuchar,
Yo iré buscando a tientas
El instante para poderte besar,
Y luego a contar las estrellas
Que a la luna le gusta regar
Con esa luz que piden las velas
Que contigo quiero quemar.

Sé que tú eres mi vocación,
Que de todas mis locuras
Tú silbas las mejor canción,
Que no hay como tú ninguna,
Que tú me pones la emoción,
Y así me van viniendo palabras
Que te dedico sin parar,
Aunque tú quizá me achacas
Ser un hombre muy vulgar.

---Alberto PM--- Barcelona, 23/1/2014

sábado, 21 de diciembre de 2013

ERES TÚ

(dedicado a mi hermanita, a Mayte)

Eres tú a quien suelo buscar
Los días que me siento extraño,
Aquellos con cielos nublados.

Eres tú a quien quiero abrazar
Cuando ya no me queda cariño,
Cuando no tengo alma de niño.

Eres tú con quien puedo contar
Si se interrumpe mi risa
Y ya todo tiene menos vida.

Eres tú a quien busco agarrar
De la mejilla o la nariz
Cuando no me siento feliz.

Eres tú la poesía que no pude recitar,
Mi diamante más preciado,
El más grande y fiel regalo.

Eres tú a quien quiero contar
Que no será la mayoría de edad
La que apague nuestra complicidad.

Eres tú a quien yo podría gritar
Que no habrá nunca triste cantar
Que juntos nos haga llorar.

---Alberto P.M.--- Barcelona, 16/12/2013
“...que mi voz esté donde estás tú...”

martes, 10 de diciembre de 2013

REFLEXIONES EN PROSA -> DICIEMBRE DE 2013 - VOL. II

Nunca me gustó destacar. Yo era el “típico” chico al que le gustaba sentarse en los últimos pupitres. Prefería que la profesora no dijera mi nombre, que no supiera ni que estaba allí.

Miraba con cierta incredulidad, admiración y envidia (sana o no sana, yo no sé de eso) al chico/chica que tenía ganas de hacer “mates” o “natus”. ¿Cómo podía ser? ¡A mí no me gustaba nada! ¿La Educación Física? Bueno, sí, pero depende del día… Digamos que no era un portento del deporte. ¿La Música? No, nunca me gustó tocar la flauta. De hecho, alguna vez, al acabar la clase, y saber que no me tocaba examinarme, debía rozar la máxima felicidad. La próxima semana quedaba lejos. ¿La Plástica? Sí, estaba bien, pero no daba saltos de alegría cuando me daba cuenta de que llevaba tres o cuatro (por no decir cinco o seis) láminas atrasadas (sí, como las prácticas en la universidad…).

Reconozco que me encantaba ver/escuchar las peleas entre compañeros, entre amigos. Sí, siempre que fueran de buen rollo (bueno, más o menos…). Alguno tenía mucho arte para acordarse de la madre de su amigo. Las peleas “de chicas” solían ser otra cosa. Ahí había, creo yo, más maldad y ganas de hacer daño. Yo no me peleaba mucho. Digamos que no destacaba ni en eso.

Siempre sentí cierta complicidad con la gente. Cuando alguien reía, yo me sentía bien. Cuando veía a alguien triste, quería decirle algo que le hiciese sentir bien (siempre me vi muy capaz de ayudar)... pero no decía nada.

¿Chicas? Nunca entendí de eso... Para mí eran seres extraños. No sé, quizá tenía suficientes en mi vida. Convivir con tres hermanas, tienes sus cosas... Pero luego, al llegar a la universidad y empezar a salir con chicas de forma más o menos seria, me di cuenta de cuanto me había perdido...

No, no hablaba mucho, pero me reía por casi todo. Podía pasarme una mañana riéndome de alguna chorrada dicha seis o siete (incluso quizá ocho) pupitres más allá.

No, tampoco era un buen estudiante, pero solía aprobar. Decían que era inteligente, pero muy vago. ¿Vago yo? Bah, no lo creo… Yo no tenía culpa de distraerme y aburrirme estudiando o haciendo deberes.

¿Cambiaría mi infancia? No, quizá ahora no sería feliz.


---Alberto PM--- Bellaterra/Barcelona, 9/Dic/2013