Me desvisto porque visto con solemne poesía,
Que me cubre todo el cuerpo de sonora romería,
Para decirte que te quiero sin que te suene a mentira,
Para que digas lo mismo y me cambie hoy la vida.
Te regalo una charanga de mi Barna al Mar Menor
Que te diga lo que tengo mientras mata tu razón,
Que te deje sin palabras y te cubra de ese amor
Que encaprichan tus mañanas, que te gana el corazón.
Me deshago de los trazos que dibujas con tu voz,
Que parecen hacer huellas que me baten percusión,
Pues no quiero saber nada de que tengas el control,
De caricias que se escapan, de emociones sin calor.
Te engalano una plaza o si quieres un rincón
Donde vuela nuestra cama, donde somos tú y yo,
Donde todas las miradas tienen el mismo color
Y las noches se acaban cuando queremos los dos.
---Alberto P.M.--- Barcelona. Primavera de 2014.
“...y me pregunto si he perdido el tiempo..."
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martes, 13 de mayo de 2014
miércoles, 20 de noviembre de 2013
ENTRE CARICIA Y CARICIA
Ella se queda dormida
En este colchón de esparto;
A mí aún me quedan caricias:
De su piel nunca me harto.
No habrá nunca poesía
Que a ella la pueda honrar,
Pero entre caricia y caricia
Los versos ya veo llegar.
Ahora que se enciende el día,
Y las paredes han callado,
Aún me parece más bonita
Nuestra noche del pecado.
La luz del Sol ilumina
Su piel de tonos claros;
Se despierta y me fulmina
Con la magia de sus labios.
Se interesa enseguida
Por si he dormido bien,
Yo me agarro a una mentira
Y le digo que muy bien.
La verdad por mí es sabida:
Vigilé sus cien mil latidos,
Como ayer fue la sonrisa
Que a mi lado había venido.
---Alberto PM--- Bellaterra, 19/11/2013
“...te he escrito un poema de esos agarrados,
quiero amaneceres contigo a mi lado...”
En este colchón de esparto;
A mí aún me quedan caricias:
De su piel nunca me harto.
No habrá nunca poesía
Que a ella la pueda honrar,
Pero entre caricia y caricia
Los versos ya veo llegar.
Ahora que se enciende el día,
Y las paredes han callado,
Aún me parece más bonita
Nuestra noche del pecado.
La luz del Sol ilumina
Su piel de tonos claros;
Se despierta y me fulmina
Con la magia de sus labios.
Se interesa enseguida
Por si he dormido bien,
Yo me agarro a una mentira
Y le digo que muy bien.
La verdad por mí es sabida:
Vigilé sus cien mil latidos,
Como ayer fue la sonrisa
Que a mi lado había venido.
---Alberto PM--- Bellaterra, 19/11/2013
“...te he escrito un poema de esos agarrados,
quiero amaneceres contigo a mi lado...”
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